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lunes, 19 de diciembre de 2016

¿Debo contar sobre mi epilepsia en una entrevista de trabajo?

¿Debo contar sobre mi epilepsia en una entrevista de trabajo?


El desempleo, el subempleo, los cambios de trabajo frecuentes y la falta de progreso profesional continúan afectando negativamente la calidad de vida de las personas con epilepsia. De hecho, algunos estudios muestran que puede ser menos probable que los empleadores contraten a una persona con epilepsia que a personas con cualquier otra discapacidad. Eso es debido en parte a los supuestos de que la epilepsia está asociada con el absentismo, las interrupciones del trabajo, los accidentes relacionados con el trabajo y el aumento de los costos asociados con la responsabilidad y los arreglos relacionados con el trabajo. Esa estigmatización es frecuente y puede conducir a discriminación, pobres resultados psicosociales y vocacionales, y finalmente a una merma importante de la calidad de vida de estas personas.
Debido a esta situación potencial de discriminación, las personas afectadas suelen dudar entre revelar el estatus de epilepsia a los empleadores, especialmente durante las entrevistas….o no hacerlo.
Un reciente estudio publicado en Epilepsia realizado en Estados Unidos por investigadores del Departamento de Asesoramiento, Psicología Educativa y Educación Especial, muestra que revelar un diagnóstico de epilepsia en una entrevista de trabajo no necesariamente conlleva un peor resultado para ser aceptado en el trabajo, sino que si se presenta adecuadamente ¡podría incluso aumentar las posibilidades de ser contratado!
El estudio fue realizado con entrevistas simuladas para una vacante de una posición técnica de ventas y los participantes eran estudiantes de postgrado que se especializaban en recursos humanos / empresariales.
Los resultados de este estudio mostraron como los candidatos que usaron estratégias de gestión de la impresión o de la imagen (Impression Management Techniques en inglés) para revelar la discapacidad asociada a la epilepsia, siendo capaces de discutir adecuadamente su enfermedad, mostrando los efectos de la discapacidad en el desempeño laboral con un perfil positivo de superación, obtuvieron mejores calificaciones de actitud hacia el trabajo, que candidatos que no revelaron ningún tipo de enfermedad o discapacidad o que personas con epilepsia que no utilizaron estas estrategias de comunicación. El hecho de que la evaluación general del candidato con epilepsia que usó estas estrategias fuese más positiva que la del candidato sin discapacidad pone de relieve el poder de estas tácticas de comunicación para no sólo combatir los prejuicios y el estigma sino para incluso obtener ventaja competitiva en el mercado laboral.
Las tácticas de gestión de la impresión han sido definidas en la literatura de negocios como comportamientos que las personas emplean para proteger y promover la imagen de si mismo, de modo que puedan influir en cómo son percibidas por otras. Estudios previos de estrategias en entrevistas de trabajo mostraron que el uso adecuado de las mismas influyen notablemente en las evaluaciones de los entrevistadores y en los resultados subsiguientes, incluidas las ofertas de trabajo.
Si bien los resultados del estudio son muy alentadores ya que proporcionan evidencia experimental de la eficacia de estas tácticas de gestión de la impresión para contrarrestar los prejuicios y el estigma y mejorar los resultados de empleo para las personas con epilepsia, también presenta limitaciones muy importantes que hay que tener en cuenta. La fundamental, que se trata de un estudio experimental con supuestos y situaciones ficticias o simuladas entre estudiantes de una universidad y no se realizó en escenarios reales de búsqueda de empleo. Además, el estudio presentaba como candidato a un atleta activo con epilepsia con control completo de las crisis por más de un año, lo que también podría causar un efecto de sesgo positivo en los resultados obtenidos.

Para saber más:
Sung C, Lin C-C, Connor A, Chan F. Disclose or not? Effect of impression management tactics on hireability of persons with epilepsy. Epilepsia. 2016 Nov 21;:1–9.

http://doi.wiley.com/10.1111/epi.13619

domingo, 12 de junio de 2016

Complicaciones metabólicas en personas con epilepsia


El llamado síndrome metabólico es una concurrencia de alteraciones en el metabolismo de la glucosa y de la insulina, alteraciones del colesterol y otras grasas en la sangre (dislipidemia leve) que llevan a profundos cambios en la distribución de la grasa abdominal, sobrepeso y al desarrollo de hipertensión. Finalmente estos cambios pueden llevar al desarrollo de diabetes mellitus tipo 2 y aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Este conjunto de alteraciones metabólicas es frecuente en personas con epilepsia, según un estudio observacional publicado recientemente. De 183 personas con epilepsia de entre 20 y 49 años, casi uno de cada tres de ellos padecían estas complicaciones derivadas en gran parte del tratamiento de la epilepsia, siendo el uso del ácido valproico el factor de riesgo más importante para su desarrollo. El riesgo de padecerlo también aumenta con la edad. Estos hallazgos son relevantes dado que estudios previos también han reportado un aumento de la morbilidad y la mortalidad cardiovascular en personas con epilepsia, y este síndrome metabólico podría estar relacionado con el incremento de este riesgo.

Para saber más:
Nair SS, et al. Metabolic syndrome in young adults with epilepsy. Seizure: European Journal of Epilepsy. BEA Trading Ltd; 2016 Apr 1;37:61–4.
Lakka H, Laaksonen DE, Lakka TA, et al. The Metabolic Syndrome and Total and Cardiovascular Disease Mortality in Middle-aged Men. JAMA. 2002;288(21):2709-2716. doi:10.1001/jama.288.21.2709.


sábado, 4 de junio de 2016

Nueva clasificación oficial de tipos de crisis…en camino!


La Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) está elaborando una nueva clasificación de los tipos de crisis epilépticas y ha estado circulando en los dos últimos meses entre los epileptólogos de la comunidad internacional para que se pudieran implementar cambios y comentarios acertados. Esta nueva versión de la clasificación de crisis viene a actualizar a la clasificación que estaba vigente desde 1981, y trata de armonizar los términos que usamos con el conocimiento actual que tenemos del desarrollo de las crisis.
La división principal propuesta actualmente es entre las llamadas crisis focales y las generalizadas. El trastorno de conciencia o desconexión que acompaña a muchas crisis focales se mantiene como un elemento importante, pero desaparece el término de “crisis parcial compleja”. Además se incluyen nuevos tipos de crisis generalizadas como las ausencias con mioclonías palpebrales, la ausencia mioclónica, entre otros.

Las crisis epilépticas tienen un repertorio de manifestaciones clínicas muy amplio y diverso, y por eso es tan importante poder encontrar nombres adecuados que puedan transmitir en pocas palabras la esencia de las características clínicas de cada tipo de crisis. El lograr hablar un lenguaje común es crucial para poder avanzar en el diagnóstico y el tratamiento de este síntoma, la crisis epiléptica, que constituye el elemento cardinal y definitorio más importante de muchas enfermedades que llamamos conjuntamente epilepsia. Por eso es muy importante este avance….tras más de 35 años ….un paso adelante en la clasificación de las crisis epilépticas!

Para saber más:



Fisher RS et al. Operational Classification of Seizure Types by the International League Against Epilepsy . Epilepsia. En prensa.

domingo, 9 de agosto de 2015

¿Pueden las estatinas frenar el desarrollo de la epilepsia vascular tras un infarto cerebral?


El ictus, accidente cerebro vascular o comúnmente llamado infarto o derrame cerebral, es una causa frecuente de epilepsia en los ancianos, representando aproximadamente el 45% de las crisis epilépticas después de los 60 años de edad.

Una reciente investigación realizada en China y publicada en Neurology sugiere que la toma de estatinas (fármacos usados para bajar el colesterol) después de un accidente cerebrovascular, especialmente en la fase aguda, podría reducir el riesgo de crisis epilépticas de inicio temprano y podría prevenir el desarrollo de epilepsia en estos pacientes.

Las estatinas, usadas típicamente para tratar el colesterol alto y la aterosclerosis, son eficaces en la prevención primaria y secundaria de la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular, y se administran a menudo durante la fase aguda de estos eventos por el posible efecto neuroprotector de estas sustancias.
En el estudio publicado de un total de 1.832 pacientes con ictus estudiados, 63 (3,4%) pacientes tenían crisis epilépticas de inicio temprano tras el ictus y 91 (5%) pacientes desarrollaron crisis repetidas de forma crónica (epilepsia de origen vascular). En 63 pacientes que presentaron crisis epilépticas de inicio temprano, el uso de estatinas se asoció con un menor riesgo de desarrollar epilepsia vascular (OR 0.34, IC del 95%: 0,13 – 0,88, p= 0,026).
 
Contrariamente a lo que podría esperarse el estudio no demostró un efecto de las estatinas para reducir el riesgo global de epilepsia vascular en todos los pacientes con accidente cerebrovascular, pero el riesgo de epilepsia sí se redujo significativamente entre los pacientes que habían tenido una crisis epiléptica en el periodo inicial. Estos son los pacientes que tienen el mayor riesgo para desarrollar nuevas crisis. La incidencia de epilepsia vascular entre los pacientes con crisis en el periodo inicial fue del 31,7%, mientras que la incidencia de la epilepsia entre los que no tuvieron una crisis en el periodo inicial fue sólo de 4%. Mientras que entre los pacientes sin crisis epilépticas, el 77,6% tomaban estatinas, tan sólo el 52,4% de los pacientes con crisis epilépticas utilizaba estos fármacos, diferencia significativa incluso después de ajustar para factores potenciales de confusión.
Entre los posibles mecanismos de acción de las estatinas frente al desarrollo de crisis epilépticas figuran una disminución en la transmisión sináptica glutamatérgica, reducción del volumen del infarto cerebral por efectos antiinflamatorios y antioxidantes, inhibición de la muerte de las células neuronales y disminución de la permeabilidad de la barrera hemato-encefálica y la inflamación del cerebro.

Los resultados de este estudio son muy prometedores, pero su diseño presenta importantes limitaciones, sobre todo en que no se trata de un ensayo aleatorizado, sino un estudio observacional. En estas condiciones resulta difícil excluir potenciales variables que induzcan a confusión, como posibles diferencias no controladas entre aquellos que desarrollaron una crisis en el periodo agudo y quienes no, o las diferencias en la probabilidad de recibir estatina o no.

No obstante, y a pesar de estas limitaciones, la buena noticia es que, de confirmarse estos resultados en estudios posteriores más robustos, serían la primera demostración de alteración del desarrollo de epilepsia o epileptogénesis en una población clínica humana, tras múltiples intentos fallidos en la epilepsia postraumática.

Referencias:

Guo, J., Guo, J., Li, J., Zhou, M., Qin, F., Zhang, S., et al. (2015). Statin treatment reduces the risk of poststroke seizures. Neurology, 1–8.

Siniscalchi, A., & Mintzer, S. (2015). Statins for poststroke seizures: The first antiepileptogenic agent? Neurology, 1–3. http://doi.org/10.1212/WNL.0000000000001878