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domingo, 21 de octubre de 2018

¿Hay algún factor predictor que indique que la dieta cetógena no va a ser útil?


Las terapias dietéticas cetogénicas (KDT, por sus siglas en inglés), que incluyen las dietas cetogénicas de triglicéridos de cadena media (MCT) y las dietas cetogénicas modificadas y el tratamiento de bajo índice glucémico (LGIT, por sus siglas en inglés), son un grupo de dietas altas en grasas y bajas en carbohidratos que se han utilizado eficazmente ofreciendo opciones de tratamiento para personas con epilepsia resistente a fármacos por más de 100 años. 

Con excepción de los trastornos metabólicos específicos (síndrome de deficiencia del transportador de glucosa tipo 1 [GLUT1] y deficiencia del complejo de piruvato deshidrogenasa), no se conocen predictores precisos de la respuesta a las KDT.

Los KDT son terapias que demandan recursos intensivos, requieren restricción dietética y pueden causar efectos secundarios adversos. La capacidad de predecir la respuesta a los KDT permitiría la selección de recursos dietéticos y otros recursos médicos limitados, priorizando a aquellos que tienen más probabilidades de responder y, por lo tanto, promover un tratamiento dietético más temprano en el curso de la epilepsia.

A este fin, un grupo de investigadores británicos y australianos han estudiado en detalle el genoma de 112 niños no respondedores comparándolos con 123 respondedores. Sus resultados han sido publicados en la revista Epilepsia.

El análisis genético encontró que las variaciones en un alelo menor de rs12204701 está asociado con una respuesta deficiente (<50% de reducción de ataques) a KDT a los 3 meses seguidos.

Se postula que las alteraciones del alelo rs12204701 altera el funcionamiento de un importante gen próximo, el CDYL, que es fundamental para el mecanismo de mantenimiento de la identidad celular y que se ha implicado en trastornos de la migración neuronal y el desarrollo de epilepsia en ratones.


Para saber más:


1. Schoeler NE, Leu C, Balestrini S, et al. Genome-wide association study: Exploring the genetic basis for responsiveness to ketogenic dietary therapies for drug-resistant epilepsy. Epilepsia. 2018;2:CD001903–CD001910. 


domingo, 17 de junio de 2018

Actualización 2018 de las recomendaciones para el uso de las dietas cetógenas en el tratamiento de la epilepsia infantil



Las terapias dietéticas cetogénicas (TDC) son tratamientos efectivos no farmacológicos consolidados en epilepsia infantil intratable. 

Existen ensayos preliminares que describen los beneficios potenciales de estas dietas para afecciones distintas de la epilepsia como el trastorno del espectro autista, la enfermedad de Alzheimer, la migraña, los tumores cerebrales y la lesión cerebral traumática.

Actualmente hay cuatro dietas principales: La dieta cetógena (DC) clásica, la Dieta Atkins modificada (DAM), la dieta de triglicéridos de cadena media (MCT) y el tratamiento de índice glucémico bajo (LGIT). Hasta la fecha, se han realizado cuatro ensayos aleatorizados y controlados (tres con evidencia de Clase III, uno con evidencia de Clase II, en una escala en el que la Clase I es la evidencia más contrastada) focalizándose en la eficacia de la dieta comparada con terapia con otros FAEs o con brazo placebo, que han llevado al reconocimiento de las TDCs como métodos válidos de tratamiento probados científicamente. 

Durante muchos años las TDC se implementaron de manera diferente en todo el mundo debido a la falta de protocolos consistentes. En 2009, se publicó una guía de consenso de expertos para el manejo de niños en TDC, centrándose en temas como la selección de pacientes y su seguimiento. Esta guía ha sido muy útil al delinear protocolos de vanguardia, estandarizar dietas para ensayos clínicos multicéntricos e identificar áreas de controversia e incertidumbre para futuras investigaciones. 

Ahora, una década más tarde, los autores de esta guía presentan una versión actualizada con autores adicionales, para incluir investigaciones recientes, especialmente con respecto a otros tratamientos dietéticos, aclarando las indicaciones de uso, los efectos secundarios durante el inicio y el uso continuo, valor de los suplementos, y métodos de interrupción de TDC.

Esta declaración de consenso representa el segundo esfuerzo internacional para identificar aspectos comunes en el uso clínico de TDC. Al igual que con la primera guía de consenso, se alcanzó acuerdo en la mayoría de los principales problemas tanto para elegir los mejores candidatos para TDC, aconsejar a las familias antes de comenzar, considerar las iniciaciones ambulatorias y la suplementación básica. También hubo consenso sobre la mayoría de los aspectos del tratamiento de los niños con TDC en lo que respecta a la frecuencia de visitas clínicas, la nutrición, los valores de laboratorio, los posibles efectos secundarios y la interrupción final. Las áreas de variabilidad incluyen principalmente suplementos (citratos orales, vitamina D, selenio), uso en niños con lesiones accesibles quirúrgicamente y si ciertas pruebas deben realizarse de forma rutinaria (por ejemplo, estudios radiológicos para detectar osteopenia, ultrasonido renal, ECG, cetonas en suero y EEG). Los principales cambios desde la encuesta de consenso anterior incluyen menos centros que implementan ayuno al inicio de DC, crecimiento en evidencia de las dietas alternativas (DAM y LGIT), especialmente para adolescentes, recomendación para un enfoque de DC clásico no en ayuno solo para niños menores de 2 años, inclusión de una visita de seguimiento de 1 mes y aclaraciones de las indicaciones ideales para el uso de TDC.



Para saber más

1. Kossoff EH, et al. Optimal clinical management of children receiving dietary therapies for epilepsy: Updated recommendations of the International Ketogenic Diet Study Group. Epilepsia Open. 2018;3:175–192. 


martes, 11 de noviembre de 2014

¿Es útil la dieta cetogénica para el tratamiento de la epilepsia en adultos?


La dieta cetogénica es una modalidad de tratamiento adicional al tradicional, admitida y extendida desde hace años en el tratamiento de la epilepsia infantile. Sin embargo, su posible uso en adultos ha sido menos estudiado y por ello, presenta más incertidumbres y cuestiones aún no resueltas. El éxito de esta terapia en niños ha despertado el interés por su posible aplicación en adultos.

Una reciente revisión publicada en Neurology apunta a que la dieta cetogénica y su variante (la dieta de Atkins modificada) pueden ser una terapia moderadamente eficaz, aunque difícil de mantener en adultos con epilepsia refractaria, y siempre como ayuda al tratamiento farmacológico convencional. Para los aproximadamente 30% de pacientes con epilepsia que no responden a la medicación, la dieta cetogénica puede ser una opción terapéutica digna de ser tenida en cuenta.

El Dr. Klein y colaboradores revisaron 5 estudios que evaluaron la dieta cetogénica en adultos y cinco que estudiaron la dieta de Atkins modificada. Todos ellos eran estudios abiertos, no controlados y muy heterogeneos por lo que no se pudo aplicar la técnica habitual de los meta-análisis. Del análisis global de estos estudios, se deduce que en todos los estudios el 32% de los pacientes tratados con dieta cetogénica y el 29% de los tratados con dieta de Atkins modificada, obtuvieron una reducción de las crisis de, al menos un 50%, incluyendo un 5% a10% de los pacientes con una excelente respuesta, obteniendo más del 90% de reducción en la frecuencia de las crisis. Parece que los pacientes con epilepsias generalizadas podrían tener major respuestas que aquellos con epilepsias focales, pero el número de pacientes en los que se reporta este dato es demasiado bajo para sacar conclusiones. Tan solo 14 pacientes han probado la dieta en situación de status epilépticus, por lo que su uso en esta situación no puede valorarse.


De esta revisión se deduce que tanto la dieta cetogénica como la dieta de Atkins modificada son igualmente efectivas y su efecto anti-crisis ocurre rápidamente, dentro de días o semanas. También los efectos secundarios de ambas dietas son bien tolerados y muy similares. El efecto secundario más serio, la hyperlipidemia (niveles elevados de cholesterol y lipidos en general) revierte cuando la dieta se detiene. El efecto secundario más común, pérdida de peso, puede ser muy bien llevado en pacientes con sobrepeso. La dieta cetogénica clásica contiene una proporción 3:1 o 4:1 de grasa/proteínas e hidratos de carbono. La dieta de Atkins modificada es menos complicada y representa posiblemente una opción menos restrictiva y más aceptable que la dieta cetogénica tradicional. En algunos países es posible encontrar incluso platos preparados para este tipo de dietas, por lo que se puede lograr una mayor adherencia a la misma. En contraste con la dieta de Atkins clásica, la modificada reduce la ingesta de carbohidratos a 15-20 g al día y tiene aproximadamente una proporción de 1:1 de grasa vs. carbohidrato y proteínas. Sin embargo, como ocurre frecuentemente con todo tipo de dietas, aunque son bien toleradas, acaban siendo difíciles de mantener debido a restricciones sociales y/o culinarias: en los estudios revisados, hasta el 51% de los adultos con dieta cetogénica y el 42% con dieta de Atkins modificada detuvo la dieta antes de finalizar el periodo del estudio. La adherencia a largo plazo seguirá siendo un reto importante para muchos pacientes, pero los beneficios potenciales pueden valer el esfuerzo.

Por tanto, la evidencia disponible hasta el momento apoya la eficacia de estas dietas en adultos con epilepsia, si bien es toda de Clase III y se necesitan más estudios para definir mejor las poblaciones en las cuales esta terapia puede ser particularmente eficaz y mejor tolerada. Por el momento no disponemos de predictores clínicos o bioquímicos de la respuesta a la dieta.

Para saber más:

Klein P et al. Dietary treatment in adults with refractory epilepsy: A review. Neurology. 2014 Oct 29. pii: 10.1212/WNL.0000000000001004. [Epub ahead of print]