Mostrando las entradas con la etiqueta epilepsia y embarazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta epilepsia y embarazo. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de mayo de 2018

Cae un mito: las mujeres con epilepsia (en tratamiento) tienen similares tasas de fertilidad y nacidos vivos que mujeres sin epilepsia



Contrariamente a lo comúnmente aceptado hasta ahora en la literatura médica, un nuevo estudio con selección rigurosa de sus participantes muestra que las mujeres con epilepsia en tratamiento tienen la misma probabilidad de quedar embarazadas y dar a luz a bebés vivos que mujeres sin epilepsia de características similares. El artículo ha sido publicado recientemente en la revista JAMA Neurology.

La mayoría de los estudios previos reportaban bajas tasas de natalidad en mujeres con epilepsia, con tasas de nacimiento de tan solo un 36% frente a un 88% en otros grupos de mujeres, así como un tiempo más prolongado para quedarse embarazadas y tasas de aborto espontáneo más altas.

Si bien es cierto que los estudios previos reportaban un número de niños inferior en las mujeres con epilepsia no tomaron en cuenta las decisiones que las mujeres estaban tomando con respecto a quedar embarazadas y formar una familia. Dado que a muchas mujeres se las había desalentado de quedar embarazadas, las diferencias podrían atribuirse más a factores sociales y a la toma de decisiones por parte de las mujeres, que a factores meramente biológicos.

Por este motivo, el presente estudio fue muy estrictamente controlado. Las participantes debían tener entre 18 y 40 años, haber expresado un deseo de concebir, estar libres de uso de anticonceptivos durante 6 meses antes del comienzo del estudio, no tener antecedentes de infertilidad o enfermedad hormonal o hipofisaria, y fumar menos de 10 cigarrillos por día. Las mujeres cuyos compañeros tenían formas de infertilidad masculina también fueron excluidas.

El estudio incluyó a 197 participantes: 89 mujeres con epilepsia  y 108 mujeres control. Después de controlar las covariables clave, los investigadores no encontraron diferencias entre las mujeres con epilepsia y los controles en la proporción que lograron el embarazo 60.7% vs 60.2%.

La mediana del tiempo hasta el embarazo en las mujeres con epilepsia y los controles fue de 6 y 9 meses, respectivamente.
Después de controlar la paridad, la raza / etnia, el estado civil, la edad y el índice de masa corporal, los investigadores no encontraron diferencias entre los grupos al momento del embarazo.
Hubo un número idéntico de resultados de embarazo (81.5% de nacidos vivos) para ambos grupos, y tasas similares de aborto espontáneo (14% en mujeres con epilepsia frente a 18.5% en mujeres de control).

La presencia de crisis activas en los 9 meses previos no influyó en la probabilidad de embarazo. Los tratamientos más usados eran lamotrigina y levetiracetam.


Para saber más

1. Pennell PB, et al. Fertility and Birth Outcomes in Women With Epilepsy Seeking Pregnancy. JAMA Neurol. 



domingo, 10 de diciembre de 2017

Las embarazadas en tratamiento para su epilepsia pueden tener bébés con seguridad, pero la politerapia puede causar complicaciones. Resultados del estudio MONEAD presentados en el congreso de la AES


Las mujeres embarazadas que toman medicamentos antiepilépticos para controlar su epilepsia no experimentaron significativamente más complicaciones obstétricas o neonatales que las mujeres embarazadas sin epilepsia y sin tratamiento. Esta es la conclusión del análisis inicial de los resultados del estudio MONEAD (Maternal Outcomes and Neurodevelopmental Effects of Antiepileptic Drugs) presentados en la reciente reunión anual de la American Epilepsy Society en Washington DC.

En un análisis de resultados de 331 mujeres embarazadas con epilepsia (23% en tratamiento en politerapia) en comparación con mujeres sin epilepsia, los investigadores encontraron que la tasa de cesáreas no fue significativamente diferente entre los dos grupos, independientemente de que hubieran tenido una cesárea previa o no.

La tasa de bébés nacidos con bajo peso para su edad gestacional fue incluso más alta entre las mujeres sin epilepsia del grupo control (9,6%) frente al grupo de mujeres con epilepsia (4,6%) aunque estos resultados no fueron estadísticamente significativos. Tampoco hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en cuanto a tasas de preeclampsia, desprendimiento de placenta u otras complicaciones obstétricas mayores.

Alrededor del 23% de las mujeres con epilepsia estaban tratadas con politerapia. De las 259 mujeres en monoterapia, 109 tomaban lamotrigina, 97 tomaban levetiracetam y 53 tomaban otro FAE (fármaco antiepiléptico).
Cuando se compararon los resultados entre las mujeres embarazadas tratadas con un solo FAE en comparación con las que tomaban múltiples fármacos para controlar su epilepsia
sí que se encontraron diferencias estadísticamente significativas en cuanto a la frecuencia de rotura prematura de la bolsa amniótica. Esta complicación se observó en el 10,3% de las tratadas en politerapia, en comparación con el 2,8% que tomaban un solo FAE. También presentaron tasas más altas de parto prematuro y admisión a la unidad de cuidados intensivos neonatales, si bien  esas diferencias no fueron estadísticamente significativas.

Se trata de resultados preliminares y se continúan analizando los datos en busca de hallazgos que puedan ser importantes según la demografía, los tipos y la frecuencia de las crisis y las concentraciones de fármacos.

No obstante, los hallazgos son un refuerzo de la idea de que, en general, las mujeres con epilepsia deberían poder sentirse cómodas al quedar embarazadas y tener hijos. Si bien existe un mayor riesgo, las mujeres con epilepsia no deben sentir que no pueden tener hijos aunque es importante que hablen  extensamente de este tema con su neurólogo y planear todo con tiempo.




Para más información: AES Abstract 1.217: Pennell PB et al. Obstetric and neonatal outcomes in the MONEAD Study

viernes, 13 de octubre de 2017

¿Cómo varia el riesgo de prematuridad y bajo peso fetal en mujeres tratadas con FAEs Nuevos datos publicados en EEUU.




Se calcula que en los Estados Unidos hay cerca de un millón de mujeres en edad reproductiva con epilepsia. Cada año nacen alrededor de 24.000 hijos/as de estas mujeres.


La prescripción de fármacos antiepilépticos (FAEs) para mujeres de 15 a 44 años se ha incrementado significativamente en las últimas décadas, con más de 4 millones de recetas anuales prescritas para el tratamiento de epilepsia (20,7% de todas las recetas de FAEs), enfermedades psiquiátricas como trastornos del estado de ánimo (47,9%) y síndromes dolorosos crónicos incluyendo neuropatías y migrañas (22,2%).  

Como resultado, los FAEs son consumidos por alrededor del 0,4% de las mujeres embarazadas y existe un número creciente de pacientes que reciben FAEs durante su embarazo para otras condiciones.

En una reciente publicación on-line de la prestigiosa revista Annals of Neurology, se han presentado datos del registro americano de seguimiento del uso de estos FAEs durante el embarazo en los nacidos entre 1997 y 2016.

La población del estudio incluyó a niños nacidos de 6.777 mujeres con epilepsia, 696 tratadas con FAEs para otras condiciones médicas distintas de la epilepsia y 486 embarazadas sin FAEs. El riesgo de prematuridad (nacimiento antes de las 37 semanas) fue del 6,2% para los niños nacidos de madres sin tratamiento, 9,3% para los hijos de mujeres con epilepsia tratadas con FAEs y 10,5% para mujeres con otras condiciones. La exposición prenatal a FAEs se asoció con un menor peso medio al nacer de entre 110 y 136 gramos, respectivamente, en comparación con los nacidos del grupo control, siendo más frecuente en el grupo de mujeres tratadas con FAEs por motivos distintos a la epilepsia (11%) que en el grupo tratadas con FAEs del 10,9%, con diferencias de peso medio respecto al grupo sin FAEs de 110 y 136 gramos. Si bien la proporción de mujeres fumadoras (otro factor asociado al bajo peso neonatal) en el grupo con FAEs es mayor que en el grupo control, se estima que este efecto no explicaría adecuadamente los datos encontrados. La prevalencia de bajo tamaño para la edad gestacional fue prácticamente similar en las mujeres con o sin epilepsia tratadas con FAEs (10,9% y 11% respectivamente), pero más del doble de la cifra de mujeres no tratadas con FAEs (5%).

Dentro de las embarazadas en tratamiento con FAEs en monoterapia, la prevalencia de bajo tamaño neonatal osciló entre el 7,3% para la lamotrigina y el 18,5% para el topiramato. El fenobarbital y la zonisamida eran los siguientes fármacos con mayor incidencia en el bajo tamaño neonatal. Estos datos no son tan sorprendentes si se tiene en cuenta que tanto el topiramato como la zonisamida tienen un efecto marcado sobre el peso en las personas que lo toman, en contraste con la gran mayoría de los FAEs, salvo el ácido valproico, que tiene un efecto neutro sobre el peso corporal. Se carece de información de si esta deficiencia de peso puede asociarse a complicaciones a largo plazo. Y tampoco se dispone de datos para encontrar una asociación entre mortalidad neonatal, problemas del desarrollo, conductuales o cognitivos con el uso de zonisamida o topiramato.


Para saber más:


Hernández-Díaz, S. et al. & Registry, F. T. N. A. A. D. P. (2017). Fetal growth and premature delivery in pregnant women on antiepileptic drugs. Annals of Neurology, 82(3), 457–465. 


viernes, 3 de febrero de 2017

La tasa de embarazos no planificados es inusualmente alta en mujeres con epilepsia



Las mujeres con epilepsia tienen mayor riesgo que la población general de que su embarazo pueda cursar con complicaciones, tanto para la madre como para el niño. Esperar hasta que una mujer sepa que está embarazada y contacte con su médico supone un riesgo de exposición del feto durante la fase inicial del embarazo a unos fármacos que pueden causarle problemas. Por otra parte, cambiar los fármacos antiepilépticos (FAEs) durante el embarazo aumenta el riesgo de nuevas crisis.
Algunos de estos riesgos se pueden limitar planificando el embarazo con tiempo. Sin embargo, esta situación ideal no siempre es posible,  ya que muchos embarazos son no intencionados. Incluso en la población general, los embarazos no intencionados pueden aumentar el riesgo de resultados desfavorables y de abortos (hasta un 42%), excluyendo abortos espontáneos.

Un reciente estudio estadounidense publicado on-line en la revista Neurology,(1)  muestra que las mujeres con epilepsia tienen una tasa inusualmente alta de embarazos no planificados, pero el riesgo varía mucho según el método anticonceptivo y la categoría del medicamento antiepiléptico.

El estudio contó con la participación de 1144 mujeres con epilepsia. Casi el 79% de estas mujeres dijeron haber tenido al menos un embarazo no planificado. Dentro de este grupo, las mujeres con un historial de crisis o convulsiones generalizadas tienen un riesgo mayor que las que tienen crisis focales o parciales. En la población general, hasta el 50% de los embarazos son inesperados.
 
Los resultados indican que el método anticonceptivo más seguro para mujeres con epilepsia es el DIU (dispositivo intrauterino), con una tasa de error del 3,1%. Comparado con el DIU, los métodos de barrera tienen 4 veces más riesgo y los métodos hormonales, especialmente los orales, tienen 5 veces más riesgo.

Sin embargo, el incremento de este riesgo de fallo depende mucho del anticonceptivo y la combinación de FAEs. Son las mujeres que toman FAEs inductores enzimáticos las que tienen un mayor riesgo de embarazos no planificados si usan métodos anticonceptivos hormonales, ya que estos fármacos destruyen las hormonas anticonceptivas.

Ejemplos de FAEs inductores de enzimas son fenobarbital, fenitoína, carbamazepina, felbamato, oxcarbazepina y topiramato. No inductores de enzimas son ácido valproico, benzodiazepinas, gabapentina, levetiracetam y zonisamida en dosis bajas.

Estos hallazgos son especialmente relevantes cuando consideramos los datos presentados en un artículo publicado en abril en la revista Epilepsia por estos mismos autores (2), en el que se revelaba que tan solo el 25,7% de mujeres con epilepsia consultan sus neurólogos respecto de la elección de método contraceptivo, a pesar de que las mujeres nombran la interacción con FAEs como una de sus principales preocupaciones al elegir método contraceptivo.

Idealmente, este grupo de mujeres con epilepsia en tratamiento con FAEs debería tener una tasa de embarazos no planeados menor que la de la población general, debido al riesgo de malformaciones congénitas  y problemas en el desarrollo neurológico cuando el régimen de FAEs no está optimizado para el embarazo. Lo preocupante es que los datos muestran que estas tasas son mayores. Por eso es muy importante que los neurólogos que traten a mujeres con epilepsia hablen con ellas sobre cómo evitar un embarazo indeseado, y que las pacientes sepan que el DIU es el método anticonceptivo más efectivo, y que los anticonceptivos orales en combinación con FAEs inductores de enzimas suponen el riesgo más elevado.

Para saber más:

1.              Herzog AG, et al. Predictors of unintended pregnancy in women with epilepsy. Neurology. Lippincott Williams & Wilkins; 2017 Jan 25;:10.1212/WNL.0000000000003637.
2.              Herzog AG, et al. Contraceptive practices of women with epilepsy: Findings of the epilepsy birth control registry. Epilepsia. 2016 Feb 15;57(4):630–7.