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sábado, 15 de julio de 2017

Encefalopatía STXBP1: un complejo trastorno del desarrollo neurológico con epilepsia y mucho más

Las mutaciones de novo (las que ocurren sin estar presentes en los progenitores) en el gen STXBP1 son una de las causas más frecuentes de epilepsia, encefalopatía y discapacidad intelectual. STXBP1 juega un papel importante en un mecanismo necesario para la secreción de neurotransmisores. Una expresión reducida, por ejemplo si una de las dos copias del gen ha sufrido una mutación, produce alteraciones en las sinapsis (el área de comunicación de las neuronas), lo que puede causar hiperexcitabilidad y crisis epilépticas.

La frecuencia de mutación se estima en un caso por 91.862 nacimientos, pero este número podría ser una subestimación ya que la encefalopatía STXBP1 es un trastorno muy heterogéneo y algunos pacientes podrían no estar aún diagnosticados.

Todos los pacientes tienen discapacidad intelectual severa o profunda (88%) y el 95% de los pacientes tiene epilepsia: el 21% presenta síndrome de Ohtahara en los primeros días de vida y el 9% síndrome de West, pero la gran mayoría (53%) tienen una encefalopatía epiléptica no clasificada y epilepsia de inicio precoz sin que tenga una buena clasificación en un síndrome determinado. El 25% de los pacientes con encefalopatía epiléptica de inicio precoz o síndrome de Ohtahara evolucionaron a síndrome de West con el tiempo. También se han descrito mutaciones en STXBP1 en pacientes con síndrome de Dravet.

El inicio de la epilepsia suele ser temprano, siendo la edad media de 6 semanas. Se observa un espectro amplio de tipos de crisis, pero son frecuentes los espasmos epilépticos (65%), y las crisis focales (58%) y tónicas (41%). El tratamiento de las crisis suele ser difícil en las primeras fases. Cerca de la mitad de los pacientes acaban en politerapia con 3 fármacos antiepilépticos, incluyendo tratamiento con esteroides y ACTH. A pesar del tratamiento, casi el 30% del total siguieron experimentando crisis más de una vez a la semana. Sin embargo, algo menos de la mitad (44%) lograron estar libres de crisis, algunos después de cirugía. Los espasmos epilépticos pueden responder bien a vigabatrina, ácido valproico y levetiracetam, aunque no todos lo hacen.

No se encontró correlación entre la gravedad de las crisis o la edad a la que comenzaron y el nivel de discapacidad intelectual o entre el tipo de mutación y las características de las crisis. Por tanto, se piensa que la severidad de crisis y la discapacidad intelectual son dos dimensiones independientes del fenotipo STXBP1, lo que refuerza la idea de que STXBP1 juega un papel importante en muchos aspectos del desarrollo neurológico y su alteración provoca un complejo trastorno del desarrollo neurológico mucho más complejo que la epilepsia.

En muchos pacientes se puede observar cierto retraso en el desarrollo, que se acentúa al comenzar las crisis. La regresión no es común, y no siempre parece estar relacionada con las crisis..

Además de epilepsia y discapacidad intelectual, son frecuentes los rasgos autistas (20%) y trastornos paroxísticos del movimiento (movimientos involuntarios, trastorno en el tono muscular, tremores, dificultad de coordinación de movimientos..). La presencia de características autistas y regresión en algunos pacientes explica la identificación de mutaciones en STXBP1 en algunos pacientes con síndrome de Rett atípico. En cuanto a los trastornos del movimiento, se han identificado pacientes con síndrome extrapiramidal y en adultos con síndrome de Dravet se ha descrito parkinsonismo que responde a levodopa.

El tratamiento de la encefalopatía STXBP1 necesita, por tanto, un enfoque  multidisciplinario, que busque soluciones no sólo para las crisis, sino también para los problemas de comportamiento y locomotores con terapia física y terapia ocupacional para maximizar el potencial de desarrollo.


Para saber más:

1.- Stamberger H, et al. STXBP1 encephalopathy: A neurodevelopmental disorder including epilepsy. Neurology. 2016;86:954–962.


3.- Asociación Síndrome STXBP1. http://www.stxbp1.es/http://www.stxbp1.es/





sábado, 15 de noviembre de 2014

Nuevos datos sobre la toxicidad retiniana por vigabatrina


La vigabatrina puede ser un fármaco muy útil en el tratamiento de los espasmos infantiles, típicos del Síndrome de West,  especialmente en los asociados a esclerosis tuberosa. Sin embargo su toxicidad irreversible a nivel de la retina que produce perdida de visión, con mayor efecto lesivo en adultos que en niños, hace que su uso sea restringido.

Un nuevo estudio publicado en la revista Neurology ha  reportado los hallazgos del grupo de niños con espasmos infantiles más grande investigados por la posible toxicidad  retiniana con vigabatrina. Se trata de un estudio observacional que incluyó 146 pacientes con espasmos infantiles con un rango de edad entre los 3 y los 34,9 meses, con un promedio de 7,6 meses de edad. La duración promedio del tratamiento con vigabatrina fue de 16 meses. 30 de los 146 participantes (21%) mostró daños retinianos asociados a la vigabatrina con alteraciones en el electroretinograma (ERG). Esta cifra es inferior al 34% comúnmente admitido. La razón para la menor prevalencia de toxicidad en este estudio radica posiblemente en la duración más corta del tratamiento con vigabatrina para la mayoría de sus participantes, así como al uso del ERG como estimación del daño retiniano en lugar de la determinación del campo visual. 


Con 6 y 12 meses de tratamiento con vigabatrina un 5,3% y un 13,3% respectivamente desarrollaron alteraciones retinianas por vigabatrina. No se encontró un efecto de la edad de inicio del fármaco o sexo del niño (más reportado en varones que en niñas) ni tampoco un efecto significativo de la dosis acumulativa del fármaco en la ocurrencia de estos efectos negativos sobre la retina. La conclusión principal de los autores es que minimizar la duración del tratamiento con vigabatrina a menos de seis meses reduciría significativamente la frecuencia del daño retiniano. 


Para leer mas:

Westall CA et al. Vigabatrin retinal toxicity in children with infantile spasms: An observational cohort study. Neurology. 2014 Nov 7. pii: 10.1212/WNL.0000000000001069. [Epub ahead of print]